domingo, 9 de diciembre de 2012

Día 12.


Esta mañana la vibración del móvil me ha despertado y he sonreído al ver que eras tú. Después me he tapado hasta la cabeza y he seguido durmiendo. Disfrutando de ese momento de vigilia. (Debéis saber que si no existiera el tallo cerebral y el sistema de activación reticular ascendente esto no sería posible). Y en ese instante se debería haber acabado el día. Por si no os habéis dado cuenta odio los domingos con todas mis fuerzas. 

5 comentarios:

  1. Creo que nunca me gustarán los domingos. Sea como sea, los visualizo astrománticos. Los domingos son días de distancia, días de frío, días de hacer todo lo que no has hecho el resto del fin de semana y que no sea suficiente. Ai. Ojalá yo pintando tus domingos.

    PD. Pé, el ojalá lo he utilizado en especial para que te quejes tú.

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  2. Este blogg huele cada vez más a corazones, muchos corazones. Voy a tener que restringir mis visitas, que tanto azúcar me va a acabar engordando (par de ñoñas ;P).

    PD: JAJAJA eres una pesadez, que lo sepas.

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  3. Pobres domingos, qué injusta fama se llevan cuando lo que son malos son los lunes.

    Quisiera dar gracias al tallo cerebral y al sistema de activación reticular por los momentos tan maravillosos que nos ofrece.
    :)

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  4. Estoy con Pé! Nos va a coger empacho por azúcar y vamos a acabar vomitando arcoiris. Ñañañaña!
    De todas formas me alegra saber que alguien suspira corazones, aunque no sea yo. (Envidia sana)

    PD: Ya sabes que opino de la auto foto tan bien disimulada! :)

    PD 2: Tus sabanas tienen pinta de calentitas. Jijiji.

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  5. Cé: Ojalá tu pintando cada día de mi vida. (Si dicen que somos cursis al menos que sea con razón.)

    Pé. y Miau: ¡EXAGERADAS!

    Sergio DS: A mi me gustan más los lunes que los domingos. Será cuestión de gustos :-)

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