jueves, 29 de noviembre de 2012

Día 2.



Y ahí estaba yo vibrando con cada una de las canciones que interpretaba Zahara. Por algún extraño motivo no puedo evitar flotar, brillar, irradiar y alumbrar después de escuchar su voz. Y sólo por esa sensación la luz de la luna alumbrada en el mar ha pasado a un segundo plano. O quizás para que todavía no creáis que soy una cursi.

2 comentarios:

  1. Y justo tenías que parafrasear "olor a mandarinas". Menos mal que me has puesto en agradecimientos, cari.

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  2. Lo de ñoñi, a estas alturas, creo que ya lo teníamos bastante claro jiji
    PD: en los verbos resaltados podríamos añadir alguno que otro más (guiño picarón)

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